A 50 años del Golpe de estado de 1976, seguimos reclamando justicia, dice la autora. Repasa el periodo histórico que instaló el terrorismo de estado para imponer a sangre y fuego el plan económico de Martínez Hoz. Convoca a marchar desde Cañada y Colón hasta Tribunales Federales “con el legítimo reclamo de Memoria, Verdad y Justicia”.
Por Silvia Salomone*
El golpe de Estado del 24 de Marzo de 1976, del cual este año se cumplen 50 años, fue un quiebre institucional de la democracia argentina. Y, si bien, no fue el primero que se vivió en nuestra historia (recordar que en 1930 se derrocó a Yrigoyen, en 1955 a Juan D. Perón, en 1966 a Arturo Illia), fue el más sangriento y con un cúmulo de horrores de violaciones sistemáticas a los derechos humanos esenciales.
Con su plan de exterminio de las organizaciones políticas, sociales, incluyó secuestros, torturas, violaciones sexuales, desapariciones de personas, entre los que se incluyeron mujeres embarazadas y la apropiación de sus hijos e hijas.
El plan era coherente y unificado con el Plan Cóndor para toda América Latina, como ejemplos baste citar Chile y Uruguay.
El sustento de la maquinaria atroz era, en última instancia, la imposición de un plan económico orquestado por el entonces Ministro de Economía Martínez de Hoz: deuda externa, sometimiento a Estados Unidos, desindustrialización, y miles de obreros despedidos.
Las primeras rondas de Madres de 1977, pidiendo por conocer el destino de sus hijxs, fue el comienzo de la resistencia de los organismos de Derechos Humanos lo cual motivó centenares de denuncias en el exterior sobre las sistemáticas violaciones a los derechos humanos y la llegada a nuestro país de la CIDH (Comisión Interamericana de Derechos Humanos).
La Guerra de Malvinas puede incluirse también como un hito del entonces Presidente de facto Galtieri para tratar de llevar a la sociedad a otro punto de violencia que incluiría a todo el país.
Más de 800 centros clandestinos de detención y exterminio, 30 mil desaparecidos (cifra reconocida como 22 mil en 1978 por los documentos desclasificados de Argentina), son una prueba fehaciente frente al negacionismo que hoy pretende imponer el gobierno nacional actual.
La trayectoria de los juicios condenatorios tuvo sus derroteros. Aunque en 1985 fue fundamental el juicio a los responsables de las Juntas Militares. Luego, el punto final y la Obediencia Debida con Alfonsín y el indulto de Menem hasta que, con Néstor Kirchner volvieron a reabrirse y fueron juzgados nuevamente los genocidas. Aunque, actualmente, muchos gozan de domiciliaria o “permisos especiales”.
Por eso, a 50 años, seguimos reclamando justicia. Por la continuidad de los juicios y las condenas y el “no perdón” a los genocidas. Como así también, que rompan sus “pactos de silencio ” sobre el destino de los y las desaparecidos y los y las niñas apropiados.
Por ello en Córdoba, marchamos hacia Tribunales Federales con el legítimo reclamo de Memoria, Verdad y Justicia. Para que los restos de 12 personas encontradas en la Perla sea un proceso que continúe para la mayor identificación de víctimas y que sus familias puedan hacer sus duelos.
Por eso en esta gigantesca marcha de este 24 de Marzo de 2026 la consigna es “Más que Nunca, Nunca Más”.
*Es una de las coordinadoras de capital, de la Mesa de Derechos Humanos Córdoba. Foto: Irma Montiel.
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