El autor hace un repaso del cobro por estacionar en la ciudad de Córdoba y deja en claro, luego de las nuevas normativas en la Provincia y en la Ciudad de Córdoba, de lo injusto como se trata a los Naranjitas o cuida coches y a sus cooperativas de trabajo.
Por Miguel Julio Rodríguez Villafañe*
En la Ciudad de Córdoba, con el objetivo de cobrar por el espacio público para estacionar, en 1994, se colocaron parquímetros, luego se incorporaron las máquinas tiqueadoras.
En diciembre de 2017, se otorgó la concesión a Movypark, con una aplicación digital (app), que permitía pagar el estacionamiento por Internet. El contrato fue rescindido por graves deficiencias en la prestación.
A partir del 01/02/21, la Municipalidad implementó el actual Servicio de Estacionamiento Medido Municipal (SEMM).
En todas estas modalidades el prestador cobra el lugar, sin brindar otro servicio.
Naranjitas
La Ordenanza Municipal 10.425, del 10/09/01, autorizó en Córdoba Capital, formalmente a los “naranjitas cuida coches” concediendo espacios para el estacionamiento a cargo de Cooperativas de Trabajo.
Las primeras cooperativas nuclearon a 180 naranjitas. Con el tiempo ese número fue creciendo hasta llegar a las ocho cooperativas actuales con 327 socios.
La provincia y los cuida coches
El 08/04/26 la Legislatura provincial dictó la Ley 11.117 que modificó el Código de Convivencia y prohibió la actividad de cuida coches que no estuvieran autorizados.
A su vez, obligó a los municipios a actualizar sus ordenanzas en función de la norma provincial.
Municipalidad de Córdoba
El 26/05/26, la Municipalidad de la Ciudad de Córdoba, por la Ordenanza 13.645, aprobó el nuevo Sistema de Estacionamiento Medido y Controlado, (SEMC).
El esquema elimina el cobro en efectivo y establece el pago del estacionamiento 100% digital, fiscalizado por los anteriores naranjitas o cuida coches, a los que se les ha cambiado las funciones y el nombre por “constatadores urbanos”.
Servicio de Interés Público Esencial
Los llamados “cuida coches o naranjitas” cumplen un verdadero “Servicio de Interés Público Esencial”, ya que cuidan los automóviles, ordenan el flujo del tránsito en la calle, al ayudar a estacionar o salir a los vehículos y son un “valioso informador ciudadano” humano, en una sociedad cada vez más robotizada.
Para cobrar, antes del nuevo sistema, tenían un talonario, el último era de $ 500 la hora del estacionamiento, totalmente desactualizado en los montos, desde hacía quince meses, por incumplimiento de la Municipalidad, que no actualizaba como lo mandaba la ordenanza.
Transformados en constatadores urbanos.
De acuerdo a la nueva Ordenanza 13.645, la hora ha pasado a ser de $1.370. Pero de ese importe la municipalidad se queda con el 20% y un 80% va a la cooperativa. Luego, cada cooperativa fija sus criterios de distribución interna, aunque ahora la cooperativa tiene nuevas obligaciones y gastos, que antes no tenía.
Además, los prestadores trabajan 6 horas y deben tener su celular, con el peligro de robo o rotura, para sacar foto de las patentes de los autos y enviarlas a la Municipalidad, pero ésta no les provee los celulares y tampoco les paga el servicio de Internet.
Ellos y ellas trabajan con sol, lluvia, frío, calor y sin la más mínima infraestructura a su servicio, como baños. A su vez, tienen que pagar el transporte hasta el lugar de prestación del servicio.
Para redondear un ingreso mínimo, cada naranjita debe poder tener una cantidad de lugares de estacionamiento pagos por hora. Sin embargo, la Municipalidad hace caridad con la tarea de los constatadores (SEMC) ya que, el otro sistema digital SEMM no tiene eximiciones de pago y es sólo una aplicación, sin brindar otro servicio. Mientras que, en los sectores a cargo de los naranjitas “se exime del pago del estacionamiento: a los que viven o son inquilinos a 200 metros a la redonda; a los que tienen negocio en la zona o son profesionales independientes y a los que trabajan en ellos; a mayores de 70 años y a los discapacitados,”, (Reglamento de la ley 13.645 Resolución B 176 del 08/07/26)
Asimismo, en la calle a su cargo, hay que respetar las entradas de garaje y los contenedores en general, que ocupan lugares de estacionamiento y no abonan al respecto. O sea, los constatadores deben controlar todos los autos estacionados, pero no cobran por todos los vehículos estacionados y, además, las multas a los que no pagan por estar en infracción, del importe de la abultada multa que recauda la Municipalidad, no se les participa nada. Y en el supuesto de multa, cuando ellos deben hacer saber la infracción corren el riesgo de ser agredidos, algo que ya ha sucedido.
Rompiendo la lógica de su tarea, ahora se los ha transformado en “delatores urbanos” y dado que tienen que estar pendiente de sacar foto de las patentes de los autos, se dificulta cumplir, integralmente, la importante tarea social a su cargo.
Paradójicamente, además, se distrae a la policía provincial ordenando que detenga naranjitas que entiendan que no cumplen las normativas. Desde que se ha implementado el nuevo régimen, a menos de un mes, se han detenido más de 360 cuida coches y de los delitos importantes, ¿quién se ocupa?
También, entre otras obligaciones exigidas a los constatadores, éstos “deben recibir formación en comunicación asertiva; en resolución pacífica de conflictos; en reanimación cardiopulmonar (RCP), maniobras de Heimlich y primeros auxilios; en seguridad vial y atención al ciudadano; en normas de tránsito y en uso de herramientas digitales”.
Pero si el sistema digital se cae y no pueden cobrar, no se los compensa por parte de la empresa prestadora del servicio de software. Tampoco se cubre un ingreso mínimo, si la Municipalidad por obras en la cuadra, no permite el estacionamiento.
Obligaciones a las cooperativas de trabajo
Mientras tanto, se impone a las cooperativas, “disponer del personal necesario para la normal ejecución de la prestación del servicio; adoptar recaudos para evitar alteraciones del orden y situaciones de cualquier tipo que perjudiquen la tranquilidad pública, el orden y seguridad de las personas, así como responder civil y administrativamente por parte de sus asociados, durante el desarrollo de la actividad, por actos vinculados a ésta; contratar los seguros correspondientes de acuerdo a la legislación vigente” y otros importantes requerimientos jurídicos contables. Incluso, cualquier pedido de la Municipalidad lo deben responder dentro de las 72 hora, bajo sanciones económicas, entre otras obligaciones que se imponen, que pueden llevar a la quiebra a las cooperativas, de tenerlas que cumplir integralmente.
Al final, las cooperativas de trabajo deben ser policías, responder por daños y perjuicios; tener prestadores de repuesto, por si falta alguno, por diversas razones y asegurar la prestación del servicio; contratar seguros y muchos otros requerimientos de diversos tipos, todo por el mismo precio.
Mientras la Municipalidad no permite controlar los ingresos que recibe por el estacionamiento a cargo de los naranjitas.
La dirigencia política ataca a cuida coches
El sistema anterior, en los hechos, se equilibraba sólo entre las partes, pero ahora la Municipalidad hace negocio, todas las exigencias son para las cooperativas de trabajo y la sociedad culpabiliza a los naranjitas de los mayores costos a asumir por el estacionamiento.
No se puede aceptar que la dirigencia política, como Jorge Macri, el jefe de la Ciudad de Bs. As., imponga penas que van desde los 10 días hasta los 2 meses de cárcel a cuida coches o trapitos, y les diga por televisión amenazante “Si sos trapito, te meto preso”. Pero esa dirigencia no tiene la valentía de decir firmemente por TV, que meterán preso a políticos corruptos, a narcotraficantes, a femicidas, y a tantos grandes delincuentes que lo merecen.
No podemos tolerar un Estado impiadoso con los débiles y genuflexo con los poderosos.
*Abogado constitucionalista cordobés, Convencional Constituyente de la Carta Orgánica de la Ciudad de Córdoba y periodista de opinión. Foto: Cedoc Perfil. (Autoridades del gobierno anunciaban la iniciativa que es ley y fue promulgada)
www.prensared.org.ar
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