Trump, cual emperador, luego de haber secuestrado a Maduro y a su esposa y decidir sobre el petróleo de Venezuela, tiene en la mira a toda la región como “zona de saqueo y dominación”. No solo eso, también quiere apoderarse de Groenlandia porque es un lugar estratégico para Estados Unidos.
Por Álvaro Ruiz Moreno*
En América Latina resuena un viejo fantasma: la amenaza de una intervención estadounidense sobre países de la región.
Detrás del discurso de “defender la democracia”, aparece el verdadero objetivo estratégico: el petróleo y las riquezas. Pura piratería.
Esta lógica revive la Doctrina Monroe y su nuevo “corolario” trampista: América Latina como zona de saqueo y dominación.
Se fabrican acusaciones, se agitan etiquetas como “narco-Estado”, y así se intenta justificar lo injustificable, como tantas veces hizo Washington en la región.
Es un escenario que recuerda a los capítulos más oscuros de nuestra historia, desde Guatemala en los ’50 hasta los Golpes de Estado.
Hoy América del Sur está en peligro de agresión. Gobiernos, organizaciones y pueblos tendrán que levantan su voz y hacerse respetar.
En toda la región, la tarea es clara: defender la soberanía latinoamericana.
*Abogado y jardinero. Agencia Prensared. Imagen ilustrativa IADE.
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