Continúa la búsqueda de Delicia Mamaní Mamaní

Este miércoles 17, a las 9, se realizará una nueva movilización para reclamar  aparición con vida. Desde el 21 de noviembre no se sabe nada de la  estudiante  de 26 años que cursaba el segundo año del profesorado de Educación Primaria en la escuela Alejandro Carbó. Compañeras y profesoras denunciaron su desaparición en la Unidad Judicial N° 2.

Por María Laura Barrionuevo *

El 21 de noviembre de 2025, desde Punta de Agua, Malagueño, Delicia salió de su casa sin despedirse y sin llevar dinero. Desde ese momento, no sabemos dónde ni cómo está.

La familia comenzó de inmediato la búsqueda: intentos de llamadas a parientes, mensajes, recorridos por la zona, consultas con amistades y contactos cercanos. Mientras pasan los días, la preocupación crece y se mezcla con la bronca.

Sus compañeras del Profesorado de Educación Primaria, de la Escuela Normal Superior Dr. Alejandro Carbó, tomaron la responsabilidad de la búsqueda. Activaron sus redes como estudiantes, pero no lograron conseguir nueva información. Los días pasaban y una de las compañeras, comprendió que era inminente radicar una denuncia en una comisaría de Córdoba, puesto que solo sabíamos de una búsqueda del paradero de Delicia en la provincia de Jujuy, donde la madre tiene familiares que habrían hecho una denuncia.

Lamentablemente, la compañera no pudo dejar asentada la denuncia. Sin embargo, ella y todo el grupo de compañeras extendieron la preocupación al resto de la institución, dando el alerta. Fue allí cuando un grupo de docentes, junto a la directora, nos sumamos activamente para averiguar qué estaba pasando con Delicia.

Frente a la sensación de que el tiempo corre en contra, el sábado 29 de noviembre decidimos no parar hasta lograr radicar la denuncia. Luego de pasar por el Polo de la Mujer y por Tribunales Judiciales I, finalmente dimos con la Unidad Judicial N° 2 para reclamar, a través de una denuncia formal, que se realicen todas las diligencias necesarias para dar con Delicia y esclarecer lo ocurrido.

Al socializarse la denuncia en los grupos de WhatsApp de la Escuela, decidimos convocar a los medios de comunicación para visibilizar lo ocurrido el lunes 1. º de diciembre a las 9.30 h. En las escalinatas de la escuela, docentes y estudiantes hablaron frente a las cámaras y micrófonos de diferentes medios de comunicación en vivo y en directo (1).

Ese mismo lunes 1º, la justicia citó a la madre y a José, hermano de Delicia, a declarar. Asimismo, la directora y una estudiante ampliaron su declaración con nuevas pistas. Una vez más, la comunidad educativa acompañó en esta instancia y lograron reconstruir los últimos sucesos.

A su vez, docentes de la institución rápidamente buscaron asesoramiento legal para la familia; así fue que consiguieron el apoyo de las abogadas Natalia Lescano y Alina Dutto, quienes se ofrecieron a trabajar ad honorem.

A la salida de la Unidad Judicial N° 2, alrededor de las 16 h, una docente acompañó a María, mamá de la joven, al estudio jurídico para firmar la solicitud de ser admitida como querellante de la causa. Ser querellante implica asumir un rol activo dentro del expediente penal, tener acceso a la información, proponer medidas de prueba y controlar la actuación de los organismos intervinientes. Es, también, una forma de no quedar a la espera pasiva de lo que otros decidan hacer.

A partir de allí, la abogada Lescano explicó que la situación de Delicia no es sólo la de “una desaparecida”, sino la de una posible víctima de delito con derechos específicos: “Es importante destacar que, como víctima de un delito, Delicia tiene derecho a una tutela judicial efectiva y a la protección integral, tal como lo establecen las 100 Reglas de Brasilia”, señaló.

Las 100 Reglas de Brasilia sobre el acceso a la justicia de las personas en condición de vulnerabilidad son un conjunto de principios acordados en 2008 en la XIV Cumbre Judicial Iberoamericana. Su objetivo es garantizar un acceso efectivo a la justicia para quienes se encuentran en situaciones de desventaja —por razones económicas, sociales, de género, condición migratoria, entre otras—, recomendando medidas específicas para que los sistemas judiciales las atiendan de manera adecuada y sin discriminación (2).

Delicia es una joven en situación de vulnerabilidad, es inmigrante boliviana y reside hace más de 20 años en Argentina, en un paraje rural a unos 30 km de la capital cordobesa. Es decir, está atravesada por varias dimensiones de desigualdad que las Reglas de Brasilia (3) identifican como factores que pueden limitar el ejercicio pleno de los derechos ante la justicia: pobreza, condición migrante, género, entre otros.

En este marco, la decisión de su madre y de su equipo jurídico de invocar las Reglas de Brasilia busca precisamente que el sistema de justicia reconozca a Delicia como sujeto de derecho en situación de vulnerabilidad y actúe en consecuencia, con celeridad, sensibilidad y perspectiva de derechos humanos.

Otro punto clave, que el entorno educativo y la familia plantean, es la necesidad de que se tenga en cuenta la posibilidad de que se trate de un caso de trata de personas. Eso implica activar protocolos específicos, articular con organismos especializados y desplegar una búsqueda que no se limite al entorno inmediato de la provincia de Córdoba. La trata de personas es un delito que se sostiene, muchas veces, sobre la captación de mujeres jóvenes, pobres, migrantes y de personalidad reservada. En ese sentido, la historia de Delicia encaja en un patrón que no puede ser desestimado.

El jueves 4 de diciembre se realizó una marcha que implicó cortes de calles para abrazar la plaza Colón y la escuela Carbó. Diversas organizaciones sociales y vecinxs se sumaron y mostraron su apoyo bajo el mismo grito: ¿Dónde está Delicia, Delicia dónde está? Al volver a las escalinatas de la institución, se prendieron antorchas y las compañeras se ubicaron en los bancos, dejando en el centro el banco que pertenece a Delicia vacío, con la esperanza de que pronto lo vuelva a ocupar.

La crónica de este caso, hasta ahora, está hecha de silencios y de insistencia. Del silencio de un teléfono que no suena, de redes que no aportan datos nuevos, de una ausencia que se alarga; y de la insistencia de una madre y de una comunidad del Carbó que no se resigna, que transforma su dolor en acción judicial.

Detrás de los expedientes y las figuras jurídicas está nuestra estudiante y compañera Delicia: de estatura media, cabello oscuro y ojos negros, con signos de dificultad al caminar. Una persona con proyectos, vínculos y rutinas, que un día deja de estar y cuya desaparición impacta en su familia, en su comunidad y en el ámbito educativo.

El caso de Delicia no puede leerse sólo como un hecho individual. Expone, una vez más, cómo la combinación de desigualdades ocasiona escenarios de alto riesgo, y cómo el acceso real a la justicia depende de que el Estado aplique de manera efectiva herramientas y protocolos que ya existen, pero que necesitan una puesta en acción inminente.

El 10 de diciembre fue el cumpleaños 26 de Delicia. La comunidad del Carbó y la familia de Delicia pedimos que se investiguen todas las hipótesis, que no se minimice la posibilidad de trata de personas y que la sociedad toda colabore con cualquier dato que pueda ayudar a encontrarla.

El miércoles 17 desde las 9, convocamos a marchar desde la Plaza Colón hasta el Consulado del Estado Plurinacional de Bolivia en Córdoba. Con la pregunta que sigue abierta, insistente y dolorosa: ¡¿Dónde está Delicia?!

Notas:

(1) Programa de TV El Lagarto Show, Canal 12 de Córdoba (Argentina), 01/12/2025. https://www.youtube.com/watch?v=voWIGVy9HeU

(2) https://www.mpf.gob.ar/procuvin/files/2017/07/PGN-2009-58.pdf

(3) https://brasilia100r.com/wp-content/uploads/2020/07/Reglas-de-Brasilia-actualizaci%C3%B3n-2018.pdf

 

* Profesora de Educación Primaria, en el colegio Alejandro Carbó / laurab6000@gmail.com|Fuente Qué, portal de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de Córdoba (FCC-UNC) Foto principal: 

www.prensared.org.ar