El periodista Jorge Gestoso entrevista al politólogo Miguel Borba De Sa, quien da cuenta del ambiente electoral existente y cómo el avance de la ultraderecha en el continente tiene centrada su mirada en la potencia suramericana. Aquí los conceptos mas importantes. (Ver vídeo completo).
Por Ricardo Pose*
-Miguel, tú has dicho respecto a las elecciones presidenciales de Brasil del próximo mes de octubre textualmente: «son las elecciones más atípicas» y también has dicho, «la carrera electoral está lejos de estar decidida». Tú eres renuente, te cuesta creer en las encuestas de todo lo que has visto y leído y está andando. ¿Qué es lo que le has leído y qué es lo que tú crees de lo que has leído?
-Bueno, creo que tenemos siempre que tener cuidado con las encuestas porque tratándose de la extrema derecha hay mucha gente que tiene como vergüenza de admitir todavía sus preferencias electorales.
Entonces siempre hay algunas sorpresas entre comillas con los resultados de la extrema derecha, muchas veces con algunos puntos porcentuales arriba de la de lo que dicen las encuestas. Eso no pasa solamente en Brasil, pero las encuestas acá muchas están diciendo que el margen del presidente Lula sobre el candidato de la oposición del extrema derecha, Flavio Bolsonaro, hijo de Jair Bolsonaro, está cada vez más pequeña e, incluso algunas encuestas ya apuntan para en la segunda vuelta una posible victoria de Flavio Bolsonaro, lo que ha generado mucha preocupación, incluso puso un cierto miedo o quizá desespero en sectores del Partido de Trabajadores en la campaña de Lula. Entonces, sigo con mi opinión anterior de que esta elección no está para nada decidida y que los resultados van a ser decididos por un margen muy muy pequeño, y que todavía no se puede garantizar ni para un lado ni para el otro cuál va a ser el resultado por cuestiones internas y por la injerencia internacional también, sobre todo de Estados Unidos.
– Justamente te quería preguntar eso. Hemos visto injerencia directa del presidente Trump en la elección de Argentina. ¿Te acuerdas? Las elecciones de medio término en donde le dijo que si se no votaba por Javier Miley no había plata, hizo ganar a Milei. ¿Te acuerdas claramente la de Honduras? En donde también mandó un mensaje que había que votar por Asfura también. Ahora en las recientes de Colombia, su candidato era de la Espriella. Anticipas una injerencia tan clara, tan fuerte, porque en definitiva la lectura es , por ejemplo, del politólogo argentino Atilio Borón , «¿Quieren ir por Brasil?» Porque dice Borón en términos de ajedrez. Después de eso van por la reina y la reina es México. ¿Tú estás leyendo?
Sí, creo que la injerencia es innegable y en caso de Brasil, que es por supuesto un actor muy importante en la política internacional del hemisferio, no va a ser diferente en el sentido total que en otras partes, pero en este caso particular el presidente Trump no ha sido tan personalmente involucrado en estos esfuerzos, sino que el secretario de Estado, Marco Rubio, Esto sí ha sido el personaje principal que está influyendo de muchas maneras para garantizar una victoria de la extrema derecha en Brasil. Mientras pasó todo el año 2026, los años anteriores, hubo, una agenda económica de mucha presión sobre Brasil con aumento de aranceles y quizá amenazas de sanciones, presiones económicas sobre la clase empresarial en Brasil, han surtido algún efecto, pero el presidente Trump, por otro lado se ha como distanciado un poco de estos esfuerzos que ha relegado a Marco Rubio. Sin embargo, sigue la presión norteamericana y no podemos dejar de poner atención en los esfuerzos del imperialismo norteamericano para garantizar que después de Brasil se va hacia la reina que México y ahí vamos a tener una región muy muy diferente y un estado muy muy calamitoso, si me permite decir, en términos políticos, sociales e ideológicos.
Si estos intentos de reunificación derechista de Latinoamérica tiene algún suceso. Porque también hay que decir algún detalle no menor, que acá estamos hablando de un candidato presidencial, Flavio Bolsonaro, hijo de el golpista Yair Bolsonaro, que está preso por golpismo y tiene un hermano que se llama Eduardo Bolsonaro, que hoy por hoy está viviendo en Estados Unidos a hacer lobby dentro del gobierno de Estados Unidos, para que le imponga sanciones a la economía brasileña para perjudicar al presidente Lula. A ese nivel de «patriotismo» llega esta familia Bolsonaro.
-Te pregunto entonces, Miguel, respecto a dos escándalos que están rodando en Brasil que afectan a los Bolsonaros, uno a Flavio y es el caso del Banco Master y Daniel Vorcaro.
El escándalo del Banco Master es posiblemente el más grande escándalo financiero de la historia de Brasil y se trata de un banquero aventureros llamado Daniel Vorcaro, que no sabemos por todavía en detalles cuál ha sido su origen, pero lo que más parece es que es una tentativa de blanqueo de capitales de origen ilegal y y logró empezar un banco mientras estaba el gobierno Bolsonaro y este banco ha sido liquidado el año pasado por el Banco Central de Brasil, debido a sus escándalos de corrupción mientras ya estaba el gobierno de Lula. Por lo tanto, este señor Vorcaro ah ha garantizado apoyo político en los últimos años chantajeando y financiando con fiestas, con prostitutas, grabando videos y audios con todos los dirigentes de la derecha brasilera y algunos incluso de la izquierda, es importante decirlo y admitirlo, para garantizar apoyo político en Brasilia, en las dos casas del Parlamento brasileño y en otros sectores, incluso el poder judiciario también haciendo fiestas, promoviendo eventos.
No llegó a ser como un caso Epstein, porque no sabemos de de cosas tan macabras como el caso Epstein, pero el método de Vorcaro tiene algo en común en el sentido de involucrar la clase política y la clase judicial en Brasil en vergonzosos episodios para que después tuviera apoyo político. Todo eso ahora viene a ser público e incluso llamadas telefónicas de Flavio Bolsonaro solicitando millones y millones de reales a Daniel Vorcaro. Pero hay que decir estos escándalos que involucra Fabio Bolsonaro, Daniel Vorcaro no tiene el mismo impacto político .
-Los politólogos, muchos, coinciden en que en América Latina los líderes progresistas o de izquierda llegan al gobierno, pero no llegan al poder porque el poder sigue siempre en las manos de los no progresistas. Le podemos llamar conservadores, derecha, extrema derecha, etcétera, etcétera, que lo estamos viendo claramente en los últimos meses, en los últimos años en América Latina. ¿Crees que Brasil enfrenta también ese problema?
Acá tenemos una clase dominante, una burguesía internacionalizada, dependente y asociada al imperialismo, que ve que sus intereses, las capas superiores de la clase dominante en Brasil, perciben sus intereses muy próximos de los intereses del imperialismo y por eso no tiene para nada de patriotas ni de nacionalistas ni de soberanía. Entonces, esta misma clase dominante que domina los medios de comunicación y domina buena parte del sistema político, sobre todo el parlamento brasileño, tiene un poder y una influencia muy fuerte en cada elección. Aunque presidentes de izquierda o de centro izquierda como Lula pueden llegar al poder, están como rehenes de un Congreso totalmente dominado por estas oligarquías financiadas por una clase dominante dependente del imperialismo. Entonces es muy difícil cambiar las políticas de austeridad o volver a programas de salud como tenemos los programas llamados más médico con médicos cubanos o programas desarrollistas o programas de incentivo a la ciencia y, incluso los programas sociales más fuertes en este momento está muy reducidos, programas de vivienda en otros.
Pero sí es verdad que seguimos totalmente rehenes de las presiones externas, principalmente por la situación de nuestras clases dominantes.
– ¿Esta la posibilidad de hacer fraude electoral estará presente a la hora de que se cuenten los votos, a la hora de que entremos en la recta final en el Brasil?
-A mí me parece que sí, aunque las dudas sobre el sistema electoral brasileño son dudas que en general han sido levantadas por la extrema derecha, por Jair Bolsonaro y no por la izquierda. y sigue poniendo confianza en el sistema electrónico de votación en Brasil. Pero no creo que debemos olvidar de las presiones imperiales bajo el gobierno sobre gobierno Trump, porque incluso las presiones militares sobre Brasil se han hecho escuchar por acá de manera fuerte, no solamente económicas. Y el ministro de la defensa de Lula ha dado declaraciones un poco preocupantes y por ejemplo que si tenemos alguna presión militar norteamericana, algún tipo de injerencia, las fuerzas armadas brasileras no van a resistir, sino que van a abrir la puerta y entregar las llaves. Entonces es una situación muy compleja y y estas presiones políticas, ideológicas, económicas, incluso militar seguro se hacen sentir acá en las elecciones. Las dudas sobre ese sistema es de la extrema derecha y la izquierda brasileña tiene ganas de poner en dudas los resultados.
*Periodista profesional uruguayo, de extensa trayectoria en medios de comunicación, integrantes de la Asociación de la Prensa del Uruguay (APU). Fuente: Telesur https://www.telesurtv.net/Foto https://latfem.org/
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