La vida no vale nada

El Instituto de Salud y Laboral y Medio Ambiente (ISLy MA) fija su posición frente al reciente Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) firmado por el Presidente que reduce el índice de cálculo de las indemnizaciones por accidentes de trabajo para beneficiar a las Aseguradoras de Riesgo de Trabajo. Considera que la salud de los trabajadores debe estar en manos del estado.

Por ISLyMA*

En los fundamentos del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 669/2019 firmado por el presidente Macro, el último 29 de septiembre, por el cual se reducen las indemnizaciones por invalidez resultantes de accidentes de trabajo se sostiene que “el mantenimiento del esquema actual provocaría un inminente desfinanciamiento del sistema con impacto en la solvencia de las Aseguradoras…” y prosigue que dicha situación será la condición sine qua non por la cual se afectaría a “los trabajadores, beneficiarios del Sistema de la Seguridad Social”

No puede haber mayor confesión que la que allí se expresa.  La salud y la vida de los trabajadores, atadas a la tasa de ganancia de las ARTs.  A confesión de parte relevo de prueba diría un abogado: una nueva vuelta de tuerca para un sistema perverso, que no resuelve los cometidos en los se fundamentó su creación (prevención, capacitación y reparación), a excepción claro está, de la transferencia de enormes flujos de dinero hacia estas empresas asociadas a un capital financiero rentístico y parasitario.

El desprecio de este gobierno por la vida de los trabajadores quedó en evidencia con la firma de este DNU, apenas unos días después de la muerte de un trabajador y de los trece heridos que dejó el colapso de la estructura de andamios en Ezeiza, producto de la presión gubernamental para el aceleramiento de los tiempos de la obra. ¿Cuántas muertes, cuántos lesionados más provocará este DNU, ahora que la vida humana va a incidir menos en los costos?

La lucha contra el sistema de riesgos del trabajo encarnado por la Ley 24557 y sus modificatorias prosigue. Es necesario un sistema que ponga por delante la prevención y la capacitación y que al mismo tiempo constituya norma punitiva para los incumplimientos. Es decir, el que incumple con la seguridad va preso. Los riesgos del trabajo así como el conjunto de la seguridad social, de la cual es subsistema, no puede estar en  manos de empresas con fines de lucro, sino  en las de instituciones de carácter público.

Por eso hoy, como ayer y como siempre

¡Ni una muerte más en el trabajo!

¡La salud no se vende, ni se delega, se defiende!

*Instituto de Salud laboral y Medio Ambiente

Fotografía ilustrativa

www.prensared.org.ar

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