Gabriel Orge: “Hacerlo aparecer como otra forma de resistir el olvido”

En el barrio Cofico se proyectó durante unas tres horas la imagen del militante secuestrado y desaparecido José “Pepe” Apontes, miembro de la Comisión Directiva del Sindicato de Trabajadores Motores Diesel Perkins.  El último 24 de marzo, en una Córdoba con pañuelos blancos en las casas,pero de calles vacías, con “Apareciendo”, la propuesta del fotógrafo Gabriel Orge, el pedido de memoria, verdad y justicia se hizo eco desde el arte, la poesía y la estética.

Por Myriam Mohaded (*)

Eran las 19 y 45 y la inmensa figura en blanco y negro se proyectó ganando nitidez desde la ventana de su departamento en barrio Cofico para traernos junto a la imagen proyectada de José, la de los treinta mil desaparecidos de nuestro país durante la última dictadura militar, en el día nacional  de la Memoria, La Verdad y la Justicia. A 44 años del golpe, a la vuelta de su casa, en la calle Faustino Allende 314,  donde fue secuestrado, la imagen se erige con una inscripción que dice “José Antonio Apontes, vecino del barrio, estudiante de ingeniería y operario de Perkins, fue secuestrado un 18 de Mayo de 1976. Continúa desaparecido”.

En una Córdoba con pañuelos blancos colgados en casas, balcones, ventanas y una marea de intervenciones en las redes sociales, por el Pañuelazo Blanco, convocado por  los organismos de Derechos Humanos, se vivió un 24 de marzo diferente.

“En medio de una ciudad silenciosa, desolada, en un anochecer caluroso, en la soledad del aislamiento, hacerlo aparecer fue volver a emocionarme preparando pausadamente el equipo, pensar mucho en Ana -sobrina– y Miguel -hermano de José- , estar con ellos a la distancia, sostener la inmensa mirada de José mientras se cuela por las ventanas, verlo elevado en el muro por encima de la ciudad, estar un rato con él sin conocerlo, pedir justicia y verdad a través de un hecho estético, de una acción poética”. Así describe el fotógrafo Gabriel Orge, lo que significó para él “aparecer” la imagen de José Apontes en el inmenso muro de un edificio de la calle Roque Sáenz Peña y Bedoya, entre los barrios Cofico y Alta Córdoba, de nuestra ciudad.

Activar la memoria

Al proyecto “Apareciendo”, el fotógrafo lo inició en el año 2014. En un primer momento, fue una intervención en el octavo aniversario de la figura de Julio López, doblemente desaparecido. La misma se proyectó en las paredes de su barrio y en el  río Ctalamochita. que le valió el primer  premio Adquisición del Salón Nacional de las Artes.

La propuesta reconoce otras intervenciones que interpelan y hacen ejercicio de memoria y están vinculadas a la proyección en sus contextos el espacio público. Por citar, algunos de los trabajos reconocidos son los de Andrea López, en Paraguay víctima de una red de trata, Graciela Tauro, desparecida también en la última dictadura cívico- miliar, la de Santiago Maldonado, asesinado el 1 de agosto de 2017, la de Facundo Rivera en el Palacio de Justicia.  Interpelar el espacio público, reflexionar, activar su recuerdo, son un lenguaje común que Orge realizó en diferentes momentos de su labor artística y profesional.“Aparecer lo que fue desaparecido es una forma simbólica de pedir justicia y activar la memoria a través de un hecho estético, de una acción poética”,  dice el fotógrafo cuando se le pregunta sobre el significado de su obra.

Para la presente intervención, el artista comenta, parte de su proceso de investigación: “Cuando comencé en el año 2014 con el proyecto “Apareciendo” busqué información sobre hechos que sucedieron en la zona donde vivo, entre Alta Córdoba y Cofico, así llegué a conocer el nombre y algunos mínimos datos  sobre José Antonio Apontes. Pasaron cinco años, hasta que en el 2019 conozco a Ana Apontes, sobrina de José y junto a ella, Gastón Sahacdacny y Adrián Aldecoa comenzamos a trabajar en un proyecto audiovisual a partir de Apareciendo.

Como parte de ese proceso grabamos un diálogo con Miguel Apontes, hermano de José, padre de Ana, recorrimos una zona del barrio, ubicamos la casa de donde fue secuestrado Pepe, charlamos con algún vecino. Ante la situación de no poder marchar como todos los años, decidimos “aparecer” el retrato de José, en este muro vacío que ya ha sido ocupado con otras ausencias. Hacerlo aparecer como vecino, compañero, amigo, hacerlo aparecer como otra forma más de resistir al olvido.”.

 Presentes, hoy y siempre

 En una ciudad vacía por las medidas de aislamiento para prevenir la propagación del Coronavirus que impide la circulación de personas, este 24M se vivió con las manifestaciones plenas de creatividad  e incentiva en redes y la palabra de los referentes principales por los medios de comunicación. “No hay marcha, pero sí memoria”, fue la consigna propulsada por los organismos de DD. HH.  que se instaló en el seno de buena parte de la sociedad argentina.  Mientras que algunas, algunos vecinos miraban la imagen del militante José Apontes, ésta circuló de inmediato por las redes sociales de Facebook, Instagran, Twiter. Para Orge, en esta proyección, “como otras intervenciones algunos vecinos compartieron sus registros de la intervención en las redes, antes que yo lo hiciera, desde sus balcones miraban, algunos me etiquetaban en sus historias de Instagram, en Facebook, las pocas personas que pasaban por la vereda elevaban sus miradas, hasta que el silencio de la noche se rompió desde un balcón al grito de ¡Treinta mil compañeros detenidos desaparecidos presentes! ¡Hoy y siempre!”.

Fotografía: Gentileza de Gabriel Orge.

(*) Periodista.

 

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