Cinco imputados irán a juicio por organizar una fiesta clandestina en plena pandemia

Los cinco imputados que organizaron la fiesta multitudinaria en Villa Warcalde deberán responder por el delito de violación de las normas sanitarias para evitar la propagación de enfermedades peligrosas. Lo dispuso el Juzgado de Control en lo penal económico de Córdoba.

Por Redacción*

El Juzgado de Control en lo Penal Económico de la ciudad de Córdoba, elevó a juicio una causa penal contra cinco personas que, en plena pandemia, organizaron una fiesta en el establecimiento Pinar del Río, que reunió a  unas 270 personas “sin cumplir con las medidas sanitarias dispuestas por el Centro de Operaciones de Emergencia (COE)”.

Los imputados Federico Facchin, Juan Diego Faya, Martín Huergo, Matías Horacio Milani y Sebastián Rinaldi están acusados “de violación de las normas sanitarias para evitar la propagación de enfermedades peligrosas, convalidando la investigación del Fiscal de la UFES”.

Para el juez Gustavo Hidalgo el evento realizado en barrio Villa Warcalde, el pasado 9 de julio del año 2020, no ha sido “mero evento gastronómico” como sostenía la defensa. En este sentido destacó que fueron convocados tres DJ’S cuando había una “expresa prohibición dispuesta por la autoridad administrativa en el marco de las flexibilizaciones dispuestas en el sector gastronómico”.

Asimismo, las autoridades municipales constataron la denuncia realizada por vecinos de la zona respecto a  “música a volumen estruendoso, la presencia de un DJ con una consola y varios parlantes ubicados por distintos lugares”.

La resolución  afirma que “Efectivamente se pudo constatar que en el lugar se congregó una multitud de personas que no portaban barbijo, no respetaban la distancia social, ocupaban mesas en cantidades superiores a las autorizadas, entre otras cuestiones”.

En esa línea, advierte que el evento multitudinario superó toda posibilidad de controlar los protocolos exigidos por las autoridades competentes generando “una situación de desborde general que fue consentida por los acusados al no suspender el evento inmediatamente, lo que puso en riesgo la salud pública”.

Agrega que “Los imputados realizaron el evento conociendo la posibilidad de que a través de esa conducta creaban un riesgo no permitido en el contexto de la pandemia”. En ese punto recalcó que esa conducta aun cuando “no se haya producido el resultado, desplegaron su accionar conociendo esa posibilidad”.

El magistrado explica en ese sentido que la propagación de una enfermedad es un delito de “peligro abstracto” y, por lo tanto, no resulta necesario un resultado ni un peligro efectivo de propagación de la pandemia; “basta simplemente con que los imputados hayan incumplido la prohibición para que se configure el tipo penal bajo análisis”.

Fuente: justiciascordoba.gob.ar

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