Aceiteros denuncian que las empresas usan la huelga para buscar una devaluación

Daniel Yofra, titular del sindicato, dice que la intransigencia en acceder al reclamo salarial “levanta suspicacias”. Por el paro, hace dos semanas que no hay embarques de granos y aceites en el puerto de San Lorenzo. Se sumaron otros gremios. Las cámaras acusan al sector sindical de “falta de voluntad de diálogo”.

Por Redacción*

Los gremios vinculados a la industria del aceite denunciaron que las empresas del sector agroexportador están usando políticamente el conflicto laboral, que ya lleva dos semanas, para lograr que el gobierno acceda a una devaluación o realice otros cambios para mejorar los beneficios de las compañías.

“Hace 15 días que estamos de paro en todo el país por la intransigencia de las patronales respecto al aumento digno que necesitamos. Creemos que están buscando algún tipo de devaluación para incrementar ganancias, porque no se entiende la intransigencia”, dijo Daniel Yofra, titular de la Federación Aceitera y Desmotadora de Algodón. “Ellos dijeron que pierden 100 millones de dólares por día por el paro, quiere decir que con un solo día nos pagaban el sueldo anual de todos los trabajadores aceiteros”, agregó el sindicalista, en declaraciones recogidas por la agencia Télam.

La medida de fuerza fue iniciada por la Federación de Aceiteros y la Unión Recibidores de Granos y Anexos (Urgara), en reclamo de una revisión de la paritaria. El salario básico del sector fue fijado en abril en $ 69 mil y se acordó una actualización para agosto que jamás fue realizada. La huelga afecta la actividad de las firmas que exportan granos y aceites, con epicentro en el puerto de San Lorenzo, cerca de Rosario.

El conflicto se fue agravando al irse sumando otros sindicatos: los nucleados en la Intersindical Marítima, Portuaria y Afines del Cordón Industrial (Impaci) anunciaron un cese de tareas para hoy y mañana, lo que en los hechos prolonga el diferendo al menos hasta después de Navidad.

Yofra dejó traslucir sospechas sobre motivos políticos que alimentan la negativa del sector patronal (en el que se nuclean las cámaras CEC y CIARA y grandes empresas como Cargill, Bunge, Dreyfus, Glencore, Cofco, Molinos y AGD, entre otras) a solucionar la disputa. “La última huelga que tuvimos fue en el 2015, casualmente también con un gobierno peronista y esa situación levanta suspicacias, porque en cuatro años de macrismo, donde ni siquiera tuvieron la baja de retenciones de estos últimos meses, jamás tuvimos problemas”, expresó.

Las cámaras, en tanto, acusan al sector sindical de “falta de voluntad de diálogo”, luego de que la ronda de negociaciones convocada por el Ministerio de Trabajo culminara sin resultados concretos.

*Fuente Tiempo Argentino, diario autogestionado por sus tabajadores.

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