La VII Cumbre Mundial de Medios reúne en Beijing a 500 delegados de 112 países para debatir inteligencia artificial, desinformación y nuevo orden comunicacional con protagonismo del Sur Global. El anfitrión es China con su Agencia Estatal Xinhua.
Por Redacción*
La VII Cumbre Mundial de Medios quedó inaugurada oficialmente este viernes en Beijing con la participación de unos 500 representantes de alrededor de 330 medios de comunicación, centros de pensamiento e instituciones de 112 países, en lo que constituye el encuentro más amplio del sector en un momento de transformación tecnológica y disputa por el relato global.
Entre las delegaciones del Sur figuran medios de Cuba, a través de Prensa Latina, Juventud Rebelde e Ideas Multimedios, y de Venezuela con TeleSUR, junto a representantes de los medios públicos y comunitarios de Nicaragua, que también enviaron delegaciones, Chile, Colombia, Argentina, Perú y México también dijeron presente con periodistas invitados y delegaciones de diferentes medios de comunicación.

Asimismo, participaron medios de países como Irak quienes están presente mediante Iraqi Media Network, Japón y diversas naciones del Golfo Pérsico, además del anfitrión China con la agencia estatal Xinhua y el gobierno municipal de Beijing.
El encuentro coincide con el 95 aniversario de la fundación de Xinhua y coloca en el centro del debate los desafíos de la inteligencia artificial, la metamorfosis de los medios y la cooperación internacional frente a los retos comunes de la humanidad, en un contexto donde la guerra cognitiva y las noticias falsas son utilizadas como armas de desestabilización contra los pueblos soberanos.
La agenda aborda el desarrollo de soluciones de inteligencia artificial para el sector mediático, el intercambio de recursos tecnológicos y la reducción de la brecha digital que separa a los países desarrollados de las naciones del Sur Global, históricamente excluidas del control de plataformas, satélites, cables y algoritmos.
Los participantes analizan además el papel de los medios en la promoción de un entorno internacional más seguro, mediante el intercambio informativo, la verificación de datos y la cooperación frente a la desinformación que promueven los conglomerados occidentales para justificar bloqueos, golpes e intervenciones.
Otro eje aborda las potencialidades de las nuevas tecnologías para ampliar el diálogo entre civilizaciones, preservar la diversidad cultural y fortalecer los intercambios entre los pueblos, frente al pensamiento único que pretende homogeneizar lenguas, memorias e identidades bajo la lógica del mercado.
La gobernanza de la comunicación impulsada por inteligencia artificial ocupa un lugar central, con énfasis en transparencia algorítmica, seguridad de datos, trazabilidad de contenidos y construcción de normas internacionales que impidan que un puñado de corporaciones de Silicon Valley decida qué es verdad y qué debe ser censurado.

La cumbre incluye un espacio dedicado a la modernización china, con la experiencia de Beijing en desarrollo urbano, preservación patrimonial y crecimiento verde, como muestra de que otro modelo de desarrollo es posible sin saqueo ni colonialismo.
Entre los resultados previstos figuran el Consenso de Beijing de la VII Cumbre, el informe IA más medios sobre el desarrollo mundial 2026, el lanzamiento del primer presentador humanoide biomimético, el Agente de IA del Diccionario Xinhua y la Iniciativa Mundial de Medios para estándares comunes de inteligencia artificial.
En los subforos, una idea se repite: la inteligencia artificial no solo mejora viejos sistemas de producción, transforma el panorama global de la comunicación. Y su límite está donde se impone el profesionalismo periodístico, la ética y el compromiso con la verdad de los pueblos.
* TeleSUR https://www.telesurtv.net/ Fuentes: Prensa Latina, Agencia y Xinhua y Fotos: Xinhua. Imagen principal: el anfitrión, China con la Agencia estatal Xinhua y el gobierno municipal de Beijing.
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