En una carta dirigida a los magistrados Roberto Boico, Eduardo Farah y Martín Irurzun, solicita que resuelvan la apelación del gendarme imputado. Ellos tienen en sus manos la apelación del gendarme Héctor Guerrero, autor del disparo que hirió al fotógrafo en una marcha de jubilados el pasado 12 de marzo, en CABA.
Por Redacción*
A horas de nochebuena y a días de que inicie la feria judicial, María de Carmen Bucceroni, madre del fotorreportero Pablo Grillo, escribió una carta a los camaristas Roberto Boico, Eduardo Farah y Martín Irurzun para recordarles que “son quienes tienen que impartir la justicia que Pablo necesita”. La Sala II de la Cámara Federal porteña tiene en sus manos desde fines de octubre la apelación del gendarme Héctor Guerrero, imputado como autor del disparo que mantiene a Grillo hospitalizado desde marzo pasado.
“Ustedes deben estar organizando y comprando regalos”, los interpeló María del Carmen antes de recordarles que su familia no está organizando nada más que acompañar a Pablo en su internación. “Estamos en el hospital al lado de Pablo, mirando sus gestos, controlando que coma, algo tan simple y tan difícil para él”, contó y sentenció: “Ya nada es igual, ni en los personal ni en lo familiar. Estamos rotos”.
Sin avances en la investigación
El gendarme Guerrero, tres meses después de dispararle a Pablo con una granada de gas lacrimógeno, fue imputado y llamado a indagatoria por la jueza María Servini en julio pasado. Las pruebas acumuladas en su contra fueron informe balístico de la Policía de la Ciudad, la reconstrucción hecha por la organización “Mapa de la Policía”, elaborada con material aportado por manifestantes y fotógrafos y analizado por peritos forenses.
La querella de la familia representada por el CELS y la abogada Claudia Cesaroni señalaron también que no cumplió el protocolo del Ministerio de Seguridad que habla de un uso “excepcional” y cómo realizar la mecánica de los disparos, algo avalado por la jueza Servini.
Sin embargo, tras la victoria electoral de La Libertad Avanza en las legislativas de octubre, los abogados Martín Sarubbi y Claudio Nuncija, que representan a Guerrero, presentaron la apelación de la imputación para desconocer su responsabilidad y sostener que su accionar se ajustó a las ordenes del operativo comandado por la entonces ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Dos meses después, Boico, Farah e Irurzun mantienen paralizada la causa sin resolver la imputación del gendarme.
“No sé qué va a pasar mañana, esto es un día a día. No sé cómo será su futuro, cómo seguirá todo esto. Lo único que tengo claro es que ustedes son quienes tienen que impartir la justicia que Pablo necesita”, les recordó María del Carmen a los camaristas mientras espera que su hijo tenga el alta del Hospital Ramos Mejía para regresar a hospital de rehabilitación neurológica Manuel Rocca.
La Sala II quedó habilitada para definir sobre la imputación de Guerrero tras la audiencia realizada a fines de octubre de la que participaron la defensa del gendarme, Fabián y Emiliano Grillo, padre y hermano de Pablo. “Reconozcan que el mal accionar vino de un solo lado, que Pablo solo estaba sacando fotos. Tan solo pido justicia por él, la familia y para aquellos que como Pablo no solo hacían su trabajo, sino que se solidarizaban con una causa justa”, escribió María del Carmen.
Otra carta pública fue dirigida a la jueza Servini
La madre de Pablo ya había escrito otra carta, como forma de reclamar celeridad al Poder Judicial, a fines de septiembre y dirigida a la jueza Servini: “Señora jueza, sólo pedimos justicia, ¿y sabe una cosa? Él sólo tenía una cámara de fotos”.
En esa carta, María del Carmen cargó duramente contra la exministra Patricia Bullrich al recordar que era la jefa del operativo en el que Guerrero efectuó el disparo que dio en el cráneo de Pablo.
“Seguro recibió órdenes de sus superiores, entre las cuales está la jefa máxima: hoy, para mí, una asesina, personaje cruel, mentirosa, que poco le interesa la vida de otro. Solo tiene ambición política. Guerrero es el brazo ejecutor de las órdenes nefastas de (la ministra de Seguridad, Patricia) Bullrich”, sostuvo María del Carmen en aquella carta.
La declaración indagatoria del imputado Guerrero
En su declaración indagatoria del 18 de septiembre, Guerrero sostuvo que durante el operativo se encontraba de frente a los manifestantes, que comenzaron a arrojar “muchísimas piedras”, y justificó el disparo por la dificultad visual debido al humo y el agua del hidrante. Sin embargo, la Justicia le imputó haber disparado de manera horizontal y antirreglamentaria, a sabiendas del riesgo de causar lesiones graves.
La querella de la familia Grillo sostuvo que las afirmaciones de Guerrero son “falsas” y destacó que el fotógrafo estaba de cuclillas, tomando fotos, “sin representar ningún peligro para terceros”. El caso, inicialmente fue caratulado como averiguación de delito, pero modificado por Servini como “homicidio en grado de tentativa”. La continuidad de la investigación está en manos de los camaristas Boico, Farah e Irurzun.

*Fuente Página 12 https://www.pagina12.com.ar/Foto Redes sociales.
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