Cada restitución es un acto de reparación para las nuevas generaciones

Encontramos al #nieto 133, anunció Abuelas de Plaza de Mayo, esta mañana. Su abuela, Nélida Navajas, integró la organización. Se fue en 2012, sin haber compartido el anhelado abrazo.  Su hermano,  Miguel “Tano” Santucho, se puso al frente de la búsqueda familiar. ¡Bienvenido querido nieto, sos un triunfo de nuestra democracia!

Por Redacción*

Esta mañana se conoció la noticia de la restitución de otro nieto recuperado. Un comunicado lo anunciaba así:  “Con inmensa alegría Abuelas de Plaza de Mayo comunica la restitución del hijo de Cristina Navajas y Julio Santucho, el nieto de la Abuela Nélida Navajas, una pieza fundamental de nuestra Asociación. Nélida partió en 2012 sin el abrazo anhelado y fue su nieto, Miguel “Tano” Santucho, quien se puso al frente de la búsqueda familiar junto a la institución”. Al mediodía, como es habitual, en una conferencia de prensa, realizada en la Sala de la Identidad, ubicada en la ESMA, se informó que el nieto 133 se encontrará con “una enorme familia que incluye a su padre, hermanos y hermana”.

El apellido Santucho se destaca porque Roberto “Roby” Santucho ha sido el líder del Partido de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP) y es una de las familias diezmadas  por “el terrorismo de Estado y también por una historia de lucha”.

“Este nuevo caso es el resultado de una sociedad que, tras 40 años de democracia, sigue exigiendo saber qué pasó con las y los desaparecidos y con los cientos de bebés, niñas y niños apropiados, y apostando a la construcción de la memoria, la verdad y la justicia, para que nunca más se repitan crímenes tan horrendos”, expresa el texto, difundido por Abuelas.

Búsqueda y restitución

El nieto 133, había sido registrado como hijo propio de un integrante de las fuerzas de seguridad y una enfermera, el 24 de marzo de 1977. Desde joven, sospechó sobre su identidad. Tenía una hermana  20 años mayor y fue ella quien le confesó que no era hijo de sus padres. El joven intentó conocer la verdad y enfrentó dos veces a su apropiador quien le aseguró que no era así. Con el tiempo juntó coraje y se acercó a la sede de Abuelas. Se presentó luego ante la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI) y en abril del corriente año se realizó el examen de ADN en el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) que finalmente  confirmó su verdadera identidad.

EL 26 de julio, fue citado por la CONADI para comunicarle que es hijo de Cristina Navajas y Julio Santucho. A partir de ese momento, se empezó a difundir entre la enorme familia “dispersa por el país y el mundo”.  Lamentablemente, Nélida, no pudo abrazar a su nieto porque dejó este mundo en 2012.  “Hoy sus compañeras, los nietos y nietas encontrados, los hermanos -como el Tano (Miguel Santucho)- se ponen al frente de la búsqueda, honramos a Nélida y a todas las Abuelas que nunca perdieron la esperanza de encontrar a sus seres queridos. Y, por supuesto, honramos a nuestras hijas”, dicen, desde  el organismo.

Asimismo se comprometen a seguir buscando a los hijos de Alicia D´Ambra, y de Liliana Delfino y a todas las nietas y nietos que faltan. “Porque cada restitución es un acto de reparación para las familias, de verdad y justicia para la sociedad, y de memoria para las futuras generaciones”. A la vez, reafirman las políticas públicas que permiten que se sepa la verdad sobre lo ocurrido durante la última dictadura cívico militar.

Crédito Cris Sille-Télam

En otro tramo sostienen que “El origen de cada apropiación nos recuerda lo violento y asesino que puede ser el Estado al servicio de la opresión y el terror, pero las restituciones ponen de manifiesto el valor de la vida democrática, los derechos conquistados y las libertades ganadas”. Y  respaldan a quienes trabajan para erradicar el odio, el negacionismo, la construcción del otro como enemigo, y levantan las banderas del  amor y el bien común como horizonte. ¡Bienvenido querido nieto, sos un triunfo de nuestra democracia!

Los padres

La madre, Cristina Navajas, nació en la Ciudad de Buenos Aires. Se recibió de maestra y luego estudió sociología en la Universidad Católica Argentina (UCA). En esa casa de altos estudios conoció a Julio, el menor de la familia Santucho. Militaban en Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). Cristina  en Avellaneda y después asumió diversas responsabilidades. Cuando la secuestraron enseñaba Historia de la Revolución Latinoamericana.

Los Santucho, eran una familia tradicional de Santiago del Estero, numerosa, muy politizada. La conformaban 10 hermanos que militaban en el PRT-ERP.  El séptimo varón, era Mario Roberto Santucho. El último, Julio, fue pupilo, se recibió de teólogo y estuvo a punto de ordenarse como cura. Pero, conoció a Cristina en la universidad y se casaron en 1971. Dos años después nació Camilo, y en 1975  Miguel.

El 13 de julio de 1976, Cristina  fue secuestrada de un departamento, junto a Manuela, y a su hijo Diego, de apenas un año, y a otra compañera de militancia, Alicia D’Ambra (hija de los cordobeses Emilia y de Santiago D’ambra), también embarazada como ella. Dejaron a los niños solos y una vecina le avisó a  Nélida quien fue a buscarlos con Jorge, su hijo menor. En una cartera, encontraron una carta que Cristina había escrito donde le contaba a Julio sobre su tercer embarazo. Testimonios de sobrevivientes, confirmaron que fue así. Entre detenidos, asesinados y exiliados los Santucho suman casi una veintena, diez de ellos aún desaparecidos y un niño o niña aún sigue siendo buscado.

Aquella noche Nélida recibió un llamado de su hija que supuestamente permanecía en la sede de Coordinación Federal. Fue vista en Automotores Orletti, centro clandestino bajo las órdenes del Servicio de Inteligencia del Estado (SIDE), en Floresta. Las tres mujeres permanecieron casi un mes en Orletti donde fueron torturadas. La misma ferocidad le aplicaron a Roby Santucho y su compañera Liliana Delfino, también embarazada. El 13 de agosto fueron llevadas al centro clandestino Proto Banco, donde permanecieron hasta el 28 de diciembre de 1976. Otra detenida en ese lugar confirma, una vez más, el embarazo de Cristina y su fortaleza.

Por caso, cuando llegó al lugar le dijo a quien tenía a su lado: “Soy Cristina Navajas, militante del PRT-ERP, cuñada de Roby Santucho y estoy embarazada”.  Luego fueron llevadas a Pozo de Banfield. Adriana Calvo, contó que estuvo en ese centro clandestino hasta el 25 de abril de 1977. Adriana, había llegado el 15 de abril. Antes había nacido en un patrullero su hija Teresa, mientras la llevaban desde la Comisaría quinta de La Plata. Contó que las detenidas querían la levantaban en brazos a la beba. También destacó la fortaleza de esas mujeres detenidas que armaron una muralla humana para impedir que se la saquen. A Cristina ya le habían robado a su hijo.

Julio,  se enteró del secuestro de su mujer al día siguiente, 14 de julio de 1976. De inmediato, comenzó a buscar la manera de sacar a sus hijos del país. Diego, su sobrino se quedó con su familia paterna. Camilo y Miguel salieron de la Argentina con dos militantes que se hicieron pasar por pareja. Mientras tanto, su madre, como la mayoría de los familiares realizaba todas las diligencias posibles para saber dónde estaban su hija y el bebé que debería haber nacido en febrero de 1977.

Nunca perdió las esperanzas. Se unió a las Abuelas de Plaza de Mayo y “puso su inteligencia y rigurosidad al servicio de la búsqueda colectiva. Recorrió el mundo cuando las Abuelas buscaban un método científico que les permitiera identificar a sus nietos en ausencia de los padres”.

Miguel volvió por primera vez a la Argentina en 1985, cuando Nélida era secretaria de Abuelas. En 1993, se radicó finalmente en Argentina y pudo reconstruir la historia de su familia destruida  por la dictadura.  En 1995, se unió a HIJOS y luego fundó la comisión Hermanos que acompañaba la búsqueda de Abuelas. En 2012,  ella falleció y Miguel se integró a la Comisión Directiva y al trabajo diario “representando a la institución, brindando charlas, visitas guiadas en Casa por la Identidad y poniendo todo su corazón y acción al servicio de la búsqueda”.

*Agencia Prensared. Fuente: Prensa Abuelas de Plaza de Mayo. Fotos Télam. 

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